Posted on 06 May 2010.
Their Life
Washed Away
Por Francisco Correa
MEMPHIS (LPL) — Escenas de desolación son las que padecen todavía decenas de familias latinas víctimas de las torrenciales tormentas que azotaron el estado de Tennesse, el condado de Shelby y zonas aledañas, el sábado 1º de mayo.
Una jornada de tornados acosaron Memphis y su zona conurbada, sin embargo fueron las fuertes lluvias las que provocaron severas inundaciones en 12 diferentes zonas según informó a La Prensa Latina la Shelby County Office of Preparedness, organismo que agrupa a los diferentes entes de gobierno para responder a situaciones de emergencia.
En un recorrido por las zonas afectadas, se pudo constatar el grado de destrucción, especialmente en la zona de Millington en donde se localizan varios parques de casas móviles, mismos que se vieron afectados por inundaciones.
Uno de los más severos ocurrió en Memphis Mobile City, en donde un 95% de las familias son de origen hispano.
Las fuertes lluvias provocaron que el nivel de las aguas comenzara a subir con riesgo de inundación a altas horas de la noche del sábado.
Sin embargo fue hasta cerca de las 4am cuando el canal que pasa por un costado del parque de casas Memphis Mobile Home, no soportó el caudal y las aguas invadieron con fuerza la zona residencial en donde habitan según residentes, unas 150 familias hispanas.
Fue a entradas horas de la madrugada, -entre las 5 y 6am-, cuando los mismos residentes se avisaron unos a otros de la inundación. A esa hora el agua ya invadía todo, mientras el nivel seguía subiendo.
Iván Ángeles de 37, vio como el agua invadía su casa, en donde vivía con su esposa y sus dos niñas de 6 meses y 2 años “las tuve que sacar cargando hasta allá” señala.
La casa que había comprado hace dos meses se inundó, el agua penetró por todas partes; alfombras, sillones, camas y electrodomésticos quedaron inservibles “en un abrir y cerrar de ojos se fue lo que he logrado” platicó Ángeles visiblemente consternado, quien solo pudo salvar su camioneta; ahora él y su familia viven en casa de un amigo.
A metros de la casa de Ángeles hay un lote libre, poco peculiar entre tantas casas, ese lote lo ocupaba una casa antes de la inundación, pero el cauce desbordado la arrastró, afortunadamente esa casa deshabitada fue la única que tuvo esa suerte.
“Un señor llevaba a un niño, pero se tropezó y luego no lo encontraba” relata Mónica Guevara, mientras Rubén su esposo, muestra una fotografía de la inundación.
Originarios de Michoacán, lograron contener el agua con trapos; su casa fue de las pocas que se mantuvieron secas aunque por las ventilas del suelo se ve el agua encharcada.
“Lo que era esta calle y la que está del otro lado, la carretera, eran los ríos; llevaba harta presión el agua” dice Rubén al dar su versión de los hechos.
Hubo riesgo de muertes
Estas escenas de destrucción se repiten en varias zonas residenciales, cientos de familias -el lunes 3-, todavía permanecían entre pisos húmedos, muebles amontonados, comedores improvisados y el olor a humedad que se vuelve hediondo cuando sube la temperatura.
Hasta el mismo lunes ninguna autoridad había tocado a la puerta de Iván, de Rubén o de la familia Márquez, esta última, una pareja con seis hijos.
Emigrados de la ciudad de México, los Márquez pudieron salir gracias a que un vecino llegó con un colchón inflable.
María, la esposa de José Márquez, señala con su índice el nivel que alcanzó el agua, unos dos pies de alto dentro de la vivienda, de la que muy pocas cosas volverán a servir; frente a la vivienda se apila una montaña de basura, de lo que fue su patrimonio.
Contrario a su madre, a los niños no se les borra la sonrisa, posan para una foto, y asienten con la cabeza cuando se les pregunta si se espantaron con el agua.
“Si hubo mucho riesgo de que hubiera muertes aquí la verdad” dice al final María.
Evacuación y los héroes anónimos
Yesenia Sánchez dice que los bomberos no actuaron rápido “había como diez bomberos con las manos cruzadas y nosotros tratando de salir”.
Su esposo Daniel Vela sacó a sus dos niñas, y luego ayudó a sacar a más gente, esos actos de heroísmo se repitieron en esos minutos críticos, cuando sin pensarlo dos veces, personas como Daniel ayudaron a salvar vidas.
Luego de que todas las familias fueron evacuadas, se acomodaron como pudieron en las afueras del predio, en carros, o solo cubriéndose con cobijas.
Nadie se quiso mover de allí, porque desconocidos ya merodeaban las propiedades, buscando saquear lo poco que se pudo haberse salvado.
Hasta el momento siguen los trabajos de limpieza, con la tristeza de echar a la basura lo que se obtuvo con trabajo y esfuerzo, intentando reparar el auto, y evaluar lo perdido.
Por otro lado crece la incertidumbre, pues no se sabe si el gobierno apoyará a las familias afectadas.
De acuerdo con la gerencia de Memphis Mobile City, hasta el lunes se esperaba el arribo de la Tenneesse Emergency Management Agency TEMA, encargada de la evaluación de daños en todo el estado.
*La inundación en Millington a través de imágenes en nuestra galería
ENGLISH
By Francisco Correa
MEMPHIS (LPL) — Scenes of devastation from the torrential storms that struck Shelby County, Tennessee and surrounding areas on Saturday, May 1, can be seen with the suffering of dozens of Latino families that are victims.
The Shelby County Office of Preparedness reported to La Prensa Latina that heavy rains caused severe flooding in 12 different areas.
On a tour of the affected areas, La Prensa Latina checked the degree of destruction, especially in the Millington area. Included in this area are several mobile home parks which were affected by severe flooding.
One of these mobile parks is Memphis Mobile City, where 95% of the families are Hispanic.
The night of the flood
Heavy rains caused the water level to begin rising, causing a flood risk late that Saturday night.
About 4am (Sunday), the river that passes beside Memphis Mobile Home Park could not contain the water flow and the force invaded the residential area, where about 150 Hispanic families live.
Around 5am, residents began warning each other about the flooding. At that hour the water started invading everything, and rising very fast.
Ivan Angeles 37, watched as the water invaded their home, where he lived with his wife and two daughters 6 months to 2 years old “I had to load her up” he says.
The house he had bought two months ago was flooded, water penetrated everywhere. Carpets, chairs, beds and appliances were now useless.
Angeles could only save his truck, and now he and his family live at a friend’s house.
A few meters from the Angel’s House stands an empty lot, a little peculiar among the many houses. Before the flood the lot was occupied by a house, but the channel overflow dragged it away. Fortunately, that empty house was the only home with such luck.
There was risk of death
Scenes of destruction were repeated in several residential areas. On Monday 3rd, hundreds of families still remained with wet floors and furniture piled up; an improvised mess with the smell of moisture that turns foul when the temperature rises.
As of Monday (May 3), no authority had come to Ivan’s door, or to the home of Ruben Marquez.
Originally from Mexico City, José, his wife and six children were able to leave their house only because a neighbor arrived with an inflatable mattress.
Maria, Jose’s wife points with her finger the level water reach, about two feet high inside the house.
“Really there was a high risk of death here” says Maria finally.
Doubts and uncertainty arise because it is not known whether the government will support the affected families.
According to Memphis Mobile City’s management, the Tennessee Emergency Management Agency (TEMA), responsible for assessing damage across the state, was expected to arrive Monday. As of Wednesday, the residents have not heard from TEMA.