Eating Out (and Healthy) Is Not an Impossible Mission

 

POR/BY LAURA POSADA

Life coach, escritora y conferencista

 

Muchas veces nos provoca salir a comer a un buen restaurante con nuestra familia, o es posible que tengamos que comer fuera todos los días por motivos de trabajo, porque no nos da tiempo de cocinar y porque es más cómodo. Y comienzan los cuestionamientos: intentas mantener tu peso y tu salud y también sabes que la comida de la calle no es la más sana porque muchas veces tiene exceso de sodio, grasas dañinas, carbohidratos simples; pero no tienes otra opción porque primero, no te quieres perder esos momentos de socializar con tu familia y amigos disfrutando de una buena comida; o segundo, no tienes otra opción que comer en la calle porque es lo que más te conviene en términos de productividad.

Comer en un restaurante y mantener tu régimen dietético, tu peso y tu salud no son cosas incompatibles; con estos sencillos consejos vas a poder disfrutar de una rica comida en un restaurante sin afectar tu cuerpo.

Elige el tipo correcto de restaurante: Algunos, por su propia naturaleza y estilo, son más apropiados cuando hablamos de comida sana. Por ejemplo, los restaurantes japoneses basan su menú en pescados, algas, verduras y carbohidratos complejos; en los especializados en carnes, puedes pedir una carne magra con un acompañante de verduras al vapor y un solo carbohidrato al vapor o asado.

No temas hacer algún requerimiento especial: Puedes pedirles que pongan poca sal a tu comida, o que cambien las papas a la francesa por asadas o que usen métodos de cocción más sanos como la plancha o al vapor, o que te traigan el aderezo de la ensalada en un recipiente aparte o que usen un aderezo sano como aceite de oliva y vinagre balsámico. En general, los restaurantes tratarán de complacer al cliente y no tendrán problema en adaptarse a lo que les pidas.

Revisa el menú por internet con anticipación: Para no tener que elegir bajo la presión de tus acompañantes y tener muy claro lo que vas a pedir. Muchos restaurantes también tienen una sección de platillos “ligeros” que ofrecen comidas menos calóricas y más sanas. Esa siempre será una mejor opción.

Si definitivamente no puedes evitar pedir postre, compártelo: Lo ideal sería no pedirlo, pero si no puedes evitarlo, no te lo comas sola, compártelo con una o dos personas más, así tendrás tu gusto dulce al final de la comida sin consumir tantas calorías.

 

@PosadaLifeCoach

http://www.lauraposada.com