How Much Do You Know About GMOs?

 

Por/By Angela Stancil MS, RD, LDN

 

Los agricultores han manipulado los genes de las plantas durante miles de años a través de la reproducción selectiva mediante una polinización cruzada. La polinización cruzada introduce tantos genes en una planta hasta que se observen las características deseables. Esta práctica ha producido plantas con mayores rendimientos, resistencia a condiciones severas y especies híbridas como el maíz dulce y los limones Meyer.

Los alimentos modificados genéticamente (también conocidos como ingeniería genética [GE, por sus siglas en inglés] o ingeniería biológica [BE, por sus siglas en inglés]) han estado disponibles para la compra y venta en los Estados Unidos desde la década de 1990. A estos alimentos se les han agregado o eliminado genes únicos a la vez para obtener un resultado deseado. En los Estados Unidos, el algodón, la soja y el maíz son los cultivos transgénicos más cultivados.

Además de los beneficios mencionados anteriormente, los alimentos transgénicos ofrecen potencialmente una vida útil más larga, resistencia al pardeamiento enzimático (llamado también oxidación alimentaria), valor nutricional agregado y usos medicinales potenciales. Quizás lo más importante es que estos rasgos podrían ayudar a mejorar el acceso a los alimentos en países donde la agricultura es difícil y la comida es limitada.

Estudios recientes han demostrado que muchos estadounidenses no sienten que saben lo suficiente sobre los OGM (organismos genéticamente modificados u organismos modificados genéticamente [abreviado OMG u OGM]), lo que probablemente contribuye a las preocupaciones de los consumidores con respecto a la seguridad de los alimentos elaborados. Si bien los alimentos transgénicos están bien regulados, las investigaciones actuales no sugieren mayores riesgos de seguridad. En los Estados Unidos, los organismos modificados genéticamente (OMG) son evaluados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS) del USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos). Estas agencias realizan pruebas comparativas para garantizar que los elementos modificados sean equivalentes en composición a las versiones convencionales.

Actualmente, el etiquetado es necesario sólo para identificar los OMG que difieran en su composición de los productos convencionales. Sin embargo, para el 1 de enero del 2022, los productores de alimentos deben proporcionar una divulgación de Bioingeniería (BE) para alimentos que contengan cualquier material modificado genéticamente. Mientras tanto, se debe realizar una investigación adicional sobre los efectos a largo plazo de los OMG, mientras que los consumidores preocupados se mantienen informados con información imparcial de fuentes acreditadas.

 

ENGLISH:

 

Farmers have manipulated plant genes for thousands of years through selective breeding by cross-pollination. Cross-pollinating introduces many genes into a plant until desirable characteristics are observed. This practice has produced plants with larger yields, resistance to harsh conditions, and hybrid species like sweet corn and Meyer lemons.

Genetically modified foods (also known as genetically engineered [GE] or biologically engineered [BE]) have been available to purchase in the United States since the 1990s. These foods have had single genes added or removed at a time for a desired result. In the U.S., cotton, soybeans, and corn are the most widely grown GE crops.

In addition to the benefits previously mentioned, GE foods potentially offer longer shelf life, resistance to browning, added nutritional value, and potential medicinal uses. Perhaps most importantly, these traits could help improve access to food in countries where farming is difficult, and food is limited.

Recent studies have demonstrated that many Americans don’t feel they know enough about GMOs (genetically modified organisms), which has likely contributed to consumer concerns regarding safety of engineered foods. Although GE foods are tightly regulated, current research does not suggest increased safety risks. In the United States, genetically modified organisms (GMOs) are assessed by the Food and Drug Administration (FDA), Environmental Protection Agency (EPA) and the USDA’s Animal and Plant Health Inspection Service (APHIS). These agencies conduct comparative testing to ensure that the modified items are equivalent in composition to conventional versions.

Currently, labeling is required only to identify GMOs that differ in composition from conventional products. However, by January 1, 2022, food producers must provide a Bioengineered (BE) disclosure for foods containing any genetically modified material. In the meantime, additional research should be done on long term effects of GMOs, while concerned consumers stay informed with unbiased information from reputable sources.