Stop Eating “Healthy” Food: A Dietitian’s Advice for Balanced Eating

 

Por/By Angela Stancil MS, RD, LDN.

A partner of the American Heart Association for community events and activities.

Food Systems Dietitian for the Memphis VA Medical Center.

 

Una amiga publicó una vez una foto de una olla de verduras con la leyenda “Almuerzo saludable”. Leer su publicación en la red social me recordó que muchos de nosotros percibimos que un alimento es saludable cuando eso no siempre es cierto.

Las verduras de hojas verdes son algunos de los alimentos más nutritivos que existen. Además de ser bajas en calorías, están repletas de vitaminas, contienen carotenoides que ayudan a proteger contra el cáncer y son una excelente fuente de hierro, calcio, fibra y potasio. Pero, cuando se considera el proceso de cocción tradicional de este alimento “saludable”, esas estadísticas comienzan a cambiar.

En los hogares del sur, las hojas de berza, mostaza y nabo se preparan típicamente en agua con carne salada y se cocinan a fuego lento durante un período prolongado. Este proceso agrega cantidades significativas de sodio, calorías y grasa al producto terminado, y elimina muchos de los nutrientes que hacen que los vegetales sean buenos para ti. Tal es el caso con muchos alimentos que consideramos “saludables”. Cómo se procesan y preparan las hortalizas, la carne y los mariscos puede tener un impacto significativo en sus beneficios naturales.

Vive saludablemente desafiándote a ti misma(o) para centrarte en el equilibrio y la atención plena. Evita los planes de comidas que te animen a comer solamente uno o dos grupos de alimentos, y permítete comer algo que te guste mucho ocasionalmente, para mantener los antojos bajo control. Elige alimentos que estén lo más cerca posible de su estado natural, como los productos frescos o congelados, las frutas enteras en lugar de jugos y los alimentos sin sal ni azúcar añadidos.

Elige conscientemente cada alimento que consumes durante el día. Esto te ayudará a tomar mejores decisiones con más frecuencia. Y ya sea que estés cocinando un pollo de una manera inusual o probando ese vegetal morado que sigues viendo, no temas a probar cosas nuevas. ¡Tu nueva comida favorita y tu vida más saludable pueden ser sólo una mordida valiente!

 

ENGLISH:

 

A friend once posted a picture of a pot of greens with the caption “Healthy lunch.” Reading her post reminded me that many of us perceive a food as healthy when that’s not always true.

Leafy greens are some of the most nutrient dense foods around. On top of being low calorie, they are packed with vitamins, contain carotenoids that help protect against cancer, and are an excellent source of iron, calcium, fiber and potassium! But when you consider the traditional cooking process of this “healthy” food, those stats begin to change.

In Southern homes, collard, mustard and turnip greens are typically prepared in a liquid flavored with salted meat and cooked over low heat for a prolonged period. This process adds significant amounts of sodium, calories and fat to the finished product, and leaches out many of the nutrients that make greens good for you. Such is the case with many foods that we consider “healthy.” How produce, meat, and seafood are processed and prepared after harvesting has a significant impact on their natural benefits.

Live healthfully by challenging yourself to focus on balance and mindfulness. Avoid meal plans that encourage you to eat from only one or two food groups, and allow yourself an occasional treat to keep cravings in check. Choose foods that are as close to the way they occur in nature as possible like fresh or frozen produce, whole fruit instead of juice, and foods without added salt or sugar.

Consciously choose each item you have throughout the day. This will help you make better choices more often. And whether it’s cooking your chicken an unusual way or trying that purple vegetable you keep seeing, don’t be afraid to try new things. Your new favorite food and healthier life may be just one courageous bite away!