INMIGRACIÓN MEDITERRÁNEO

Roma, 4 ene (EFE).- Dos buques de rescate de las ONG Mediterranea Saving Humans y Sea Watch zarparon hoy de Malta para prestar asistencia al Sea Watch 3, que desde hace dos semanas vaga por el Mediterráneo con 32 inmigrantes a bordo.

El barco espera la asignación de un puerto seguro para desembarcar a las 32 personas, hombres, mujeres y niños rescatados el 22 de diciembre en el Mediterráneo Central.

Hace dos días fue autorizado a entrar en las aguas maltesas pero no a desembarcar.

En un comunicado conjunto firmado por las tripulaciones de los dos barcos, se señala que las embarcaciones han partido de Malta para ir en ayuda de la nave Sea Watch 3.

“Esta misión conjunta tiene entre sus objetivos llevar apoyo logístico y material a la nave, permitir el cambio de tripulación y llevar suministros”, señala la nota.

También permitir que parlamentarios alemanes se familiaricen con la situación a bordo para poder presionar al Gobierno de Berlín, que no ha dado aún una respuesta positiva a la petición de acoger en la ciudad a los rescatados.

Igualmente, piden que los estados europeos, empezando por los más cercanos, Malta e Italia, ofrezcan un puerto seguro, “como prevé el derecho marítimo”, a los 49 rescatados (los 32 del Sea Watch 3 y 17 salvados por el buque Profesor Albrecht Penck de la ONG alemana Sea-Eye unos días después).

El alcalde de la ciudad italiana de Nápoles, Luigi de Magistris, reiteró hoy que este puerto está abierto para los inmigrantes, a pesar de la prohibición impuesta por el ministro del Interior, Matteo Salvini.

“Espero que este barco se acerque al puerto de Nápoles porque contrariamente a lo que dice el Gobierno nosotros pondremos en marcha un plan de salvamento y lo haremos atracar. Yo seré el primero en dirigir las maniobras de salvamento”, aseguró el alcalde napolitano que ha desafiado a Salvini.

En su opinión, “el comportamiento de los gobernantes se parece al de los traficantes de seres humanos, porque se lucran con esta gente, se lucran políticamente haciendo creer a la personas que la infelicidad de los países occidentales se debe a la gente y a los niños que mueren en mitad del mar”.