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Ejercicio como una Técnica Meditativa

Exercise as a Meditative Technique 

 

Por Lucas Davis

Para La Prensa Latina

 

¿Alguna vez te ha picado el deseo de salir a correr? Al final de mi segundo año de high school, empecé a correr después de tres años de relativa inactividad. Debido a mi enfoque más intenso en mis estudios y actividades extracurriculares, no participé demasiado en el atletismo después de la escuela media. Durante el año pasado, he redescubierto muchos de mis intereses anteriores.

He encontrado que salir a correr ayuda muchísimo a la mente. Aunque sea sólo una sesión rapidita de 30 minutos, me ayuda muchísimo a relajarme y a prepararme para el día siguiente. Es agradable planear un poquito de tiempo para reflexionar sobre tu día. No es necesariamente el ejercicio mismo, sino el acto de aislarte y enfocarte en algo por un período extenso -es tremendamente meditativo, aunque sólo sea el acto de poner un pie delante del otro. El poder del ejercicio meditativo es fantástico -a veces cuando una decisión importante me pesa, sólo necesito correr un poco para aclarar mi mente y elegir.

Ya sea correr, andar en bici, nadar, o incluso caminar, el ejercicio meditativo es un buen modo de cambiar tu día monótono.

 

¿Preguntas o comentarios? Escriba a Lucas@laprensalatina.com

 

ENGLISH:

 

Have you ever gotten the urge to just go for a run? After my sophomore year, I picked up running after 2 years of relative inactivity. Due to my increased focus on academics and extracurricular activities, I hadn’t done much in the way of athletics since the end of middle school. In the past year, however, I’ve rediscovered several of my old interests.

I’ve found that going on runs does wonders for the mind. Even a quick, 30 minute jog helps me relax and prepare for school the next day. It’s enjoyable to block out a little time and reflect on your day. It’s not necessarily the exercise itself, but the act of putting everything away and focusing in on something for an extended period of time is extremely meditative, even if it’s just putting one foot in front of the other. The power of meditative exercises should not be doubted—sometimes when a difficult decision is weighing on me, it only takes a short run to clear up my mind and make the decision.

Whether it’s running, biking, swimming, or even going for a short walk, meditative exercise is a great way to change up a monotonous day.

 

Questions or comments? Email Lucas@laprensalatina.com

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