JAPÓN ESPAÑA

Tokio, 4 dic (EFE).- España y Japón conmemoraron hoy veinte años de hermanamiento entre el Camino de Santiago y el Kumano Kodo, dos rutas de peregrinos separadas por miles de kilómetros pero unidas por sentimientos comunes forjados a partir de bases espirituales.

“En la esfera terrestre somos casi polos opuestos, pero tenemos mucho más en común de lo que parece”, afirmó el conselleiro de Cultura y Turismo de la Xunta de Galicia, Román Rodríguez, al conmemorar este aniversario en un acto celebrado en Tokio.

El Kumano Kodo o el Camino de Kumano, en la prefectura de Wakayama, al suroeste de Tokio, es una red de caminos de peregrinación con un milenio de historia que recorre sitios sagrados de la península de Kii.

Si el Camino de Santiago tiene raíces cristianas, el de Kumano es sintoísta, aunque los dos recorridos son una celebración de la espiritualidad, del culto a la naturaleza y de ritos sagrados.

“Somos dos tierras que miramos al futuro, sin renunciar a nuestro pasado”, afirmó el conselleiro en el acto, que se desarrolló en el Instituto Cervantes de Tokio.

Tanto el Camino de Santiago como el Kumano Kodo han sido declarados Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Si el primero está jalonado de catedrales, el segundo está salpicado de santuarios sintoístas.

Rodríguez, que llegó el sábado a Japón para visitar Wakayama y participar en el acto de hoy, resaltó que las dos rutas de peregrinos ensalzan la naturaleza, la literatura, los ritos, las vestimentas y la gastronomía de las respectivas comarcas.

El conselleiro recordó que el príncipe Naruhito recorrió parte del Camino de Santiago en 2014, y que sólo este año 11.000 turistas japoneses han viajado a Galicia fundamentalmente para visitar la ruta de peregrinos.

“Son mucho más que vías de comunicación al uso”, insistió. “El hermanamiento ha sido una expresión muy enriquecedora de los pueblos”, recalcó.

En el mismo acto, el gobernador de la prefectura de Wakayama, Yoshinobu Nisaka, destacó que el Camino de Santiago y el Kumano Kodo son “únicos” y, aunque rinden homenaje a distintos dioses, generan sentimientos similares para quienes emprenden la ruta.

“Todos los que han caminado por las rutas experimentan una especie de resurrección y, de alguna manera, ven su vida recuperada”, afirmó Nisaka.

Con el fin de celebrar este maridaje de rutas de peregrinos, el acto de conmemoración comenzó con una pieza del gaitero japonés Yuki Kojima y lo cerraron cantos y danzas rituales de la región de Kumano.

Y como postre, los asistentes disfrutaron de otra fusión: alimentos japoneses cocinados con recetas españolas y acompañados de vinos nipones y gallegos.