The State of Fast Casual Restaurants

 

Por Lucas Davis

Para La Prensa Latina

 

Hace varios meces, escribí sobre la creciente popularidad de los restaurantes de comida rápida y casual. Aunque la personalización de la comida sigue siendo algo atractivo para los clientes jóvenes, ha habido recientemente una pausa en el crecimiento de la industria. Aunque alguna gente le atribuye el estancamiento al precio, creo que varios factores están contribuyendo.

Un aspecto negativo del crecimiento rápido de la comida rápida y casual es que el mercado ha sido rápidamente saturado. Aunque nuevos locales han atraído a muchos clientes anteriormente, ahora se siente como que en cada esquina hay un imitador de Chipotle o un restaurante estilo Panera. En el caso de Chipotle y Panera, ambas cadenas de restaurantes han subsistido sin problema alguno gracias a que están en todas partes y ya tienen su nicho establecido. Sin embargo, hay otros restaurantes más nuevos y similares como LYFE Kitchen y Blaze Pizza que han sufrido el impacto de un mercado saturado y que han tenido que cerrar algunos de sus locales por todo el país.

Aunque no es el único problema, el precio es fundamental para gozar de la preferencia de un cliente. Recientemente, establecimientos de comida rápida han popularizado sus combos (como el four-for-four de Wendy’s y el craving’s deal de Taco Bell). Junto a cadenas regionales como Cookout, los restaurantes de comida rápida están vendiendo la misma cantidad de comida a la mitad de precio en comparación con los restaurantes de comida rápida y casual.

Finalmente, encuentro que Chipotle, siendo el restaurante prototípico de comida rápida y casual, puede darnos una mejor perspectiva de los aspectos positivos y negativos de los restaurantes rápidos y casuales. Aunque estos restaurantes están diseñados para atraer a la juventud moderna y tecnológicamente consciente, la música alta, los asientos abarrotados y la estructura de fila de cafetería hacen que Chipotle y otros lugares de comida rápida y casual tengan un ambiente algo perturbador. Aunque estas cadenas pueden estar duplicando sus esfuerzos para atraer a más clientes, pienso que sería bueno que hicieran unos pequeños ajustes de accesibilidad para lograr su objetivo.

 

 

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ENGLISH:

 

Several months ago, I wrote about the growing popularity of fast casual restaurants. Though the customization of their food remains attractive to young customers, there has been a lull recently in the industry’s growth. Though some chalk up their stagnation as an issue with pricing, I believe several factors are at work.

One negative of the rapid growth of fast casual dining is that the market has quickly become saturated. Though new locations attracted masses of customers before, now it feels like every street corner has a Chipotle imitator or a Panera-style restaurant. In the case of Chipotle and Panera, they have weathered the storm thanks to their ubiquity and established niche. However, less-differentiated latecomers such as LYFE Kitchen and Blaze Pizza have suffered, closing locations across the country.

Though not the sole issue, price is central to customer preference. Recently, fast-food establishments have popularized their combos (such as Wendy’s four-for-four and Taco Bell’s cravings deal). Alongside regional chains like Cookout, fast-food restaurants are selling the same amount of food at half the price of fast casual.

Finally, I find that Chipotle, as the quintessential fast casual restaurant, gives insights into both positives and negatives of fast casual establishments. Although designed to appeal to trendy, tech-oriented youth, the loud music, cramped seating, and cafeteria-line structure makes Chipotle and other fast casual restaurants feel hectic. Though fast casual chains might simply be doubling down on appealing to their clients, slight accessibility adjustments may allow them to appeal to a wider range of customers.

 

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