The Problem with Constructive Criticism

 

Por Lucas Davis

Para La Prensa Latina

 

El uso de la “crítica constructiva” es muy común en la escuela intermedia (middle school) y el bachillerato (high school). Idealmente, la crítica constructiva es el proceso de ofrecer opiniones altamente enfocadas en el trabajo de alguien, pero de una manera amable. Sin embargo, probablemente has estado en una situación en la que en vez de ofrecer una crítica verdadera, no lo haces por miedo de ofender a alguien.

Desafortunadamente, la crítica constructiva muchas veces se convierte en el proceso de esquivar cuidadosamente los sentimientos de los demás. En este sentido, no estoy de acuerdo con mucha gente que cree que la crítica es el problema.

El periodista Tony Schwartz, en su artículo de Harvard Business Review “There’s No Such Thing as Constructive Criticism” (La Crítica Constructiva No Existe), afirma que “El problema con la crítica es que desafía nuestro sentido del valor. La crítica implica juicio y a nadie nos gusta que nos juzguen”.

Aunque Schwartz sigue cuestionando nuestro conocimiento de la crítica, supone que la “crítica implica juicio (personal)”. Desafortunadamente, la desventaja de ofrecer una crítica estrictamente específica es que es probablemente alguien lo tome como un ataque personal a su carácter o inteligencia. Sin embargo, es más beneficioso para ambas partes si aprendes a distinguir la crítica del juicio personal. En este sentido, creo que es innecesaria la conclusión de Tony Schwartz de que “estaremos en mejores circunstancias si eliminamos conceptos como ‘comentarios’ y la ‘crítica constructiva’ de nuestros léxicos completamente”. Al dar y recibir una crítica constructiva, hay que saber separarla de todo juicio personal.

 

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ENGLISH:

 

The use of “constructive criticism” is common throughout middle and high school. Ideally, constructive criticism is the process of offering highly focused opinions about someone’s work in a friendly manner. However, you’ve likely been in the situation where instead of offering true criticism, you don’t for fear of offending someone.

Unfortunately, constructive criticism often becomes this process of carefully skirting around someone’s feelings. In this sense, I disagree with many people who believe criticism is the problem.

Journalist Tony Schwartz, in his Harvard Business Review article “There’s No Such Thing as Constructive Criticism” asserts that “The problem with criticism is that it challenges our sense of value. Criticism implies judgment and we all recoil from feeling judged.”

Although Schwartz goes on to question our understanding of criticism, he assumes that “criticism implies [personal] judgment.” Unfortunately, the drawback to offering highly specific criticism on someone’s work is that they are likely to take it as a personal attack on their character or intelligence. However, it’s much more beneficial for both parties if you learn to distinguish criticism and personal judgment. In this sense, Tony Schwartz’ conclusion that “we’d be better off eliminating concepts like ‘feedback’ and ‘constructive criticism’ from our lexicons altogether” I feel is unnecessary. In both delivering and receiving criticism, personal judgement must be put aside.

 

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