SIRIA CONFLICTO

Estambul, 14 may (EFE).- El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha expresado a su homólogo ruso, Vladímir Putin, su preocupación por la escalada de violencia en la provincia siria de Idleb, que interpretó como un intento de Damasco de sabotear la cooperación entre Moscú y Ankara en la región.

En un conversación telefónica, Erdogan dijo (a Putin) “que las violaciones del alto al fuego en la zona de Idleb son preocupantes y el hecho de que escuelas, hospitales y civiles sean víctimas no tiene cabida en la lucha contra el terrorismo”, informó el portavoz de la Presidencia turca, Fahrettin Altun, en su cuenta de Twitter.

El mandatario turco se refería así a la reciente oleada de ataques en Idleb contra grupos opositores e islamistas por parte del ejército del Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad, y sus aliados, apoyadas por la aviación rusa.

Las fuerzas leales a Al Asad han conquistado terreno, aunque el Gobierno asegura que solo lleva operaciones contra grupos terroristas que operan en la zona, la última del país árabe que aún controlan los rebeldes.

Es además parte del área desmilitarizada acordada entre Moscú, valedor del régimen, y Ankara, valedor de algunos grupos opositores, para evitar una escalada de violencia.

“Nuestro presidente señaló que el objetivo del régimen (sirio) era sabotear las cooperación entre Turquía y Rusia en Idleb”, escribió Altun.

“Ambos líderes reafirmaron su compromiso con el acuerdo de Sochi” sobre la zona desmilitarizada en Idleb y Erdogan resaltó que hubo avances significativos para aplicar el memorándum, pero consideró que los recientes ataques “pueden dañar objetivos comunes”, añadió.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, la ofensiva de Al Asad y la intensificación de los enfrentamientos en la región ha causado casi 300 víctimas mortales (108 civiles y 181 combatientes) desde el pasado 30 de abril.