GUATEMALA ELECCIONES

Guatemala, 14 jun (EFE).- Guatemala clausuró este viernes la campaña electoral que durante casi tres meses recorrió diferentes puntos del país con la sombra del clientelismo político de fondo mientras los votantes, sumidos en una gran incertidumbre, meditan su voto para los comicios generales del próximo domingo.

Con la preocupación en la migración, la corrupción, la falta de un empleo digno, los bajos salarios, la pobreza y la hambruna, más de 8,1 millones de guatemaltecos acudirán este 16 de junio a las urnas para elegir a las autoridades que dirigirán el país durante los próximos cuatro años (2020-2024): presidente, vicepresidente, alcaldes, diputados y corporaciones municipales.

Este viernes a mediodía se cerró el telón de la campaña electoral más atípica de la historia, aunque han sido pocos los candidatos a la Presidencia que han decidido arriesgarse y realizar sus mítines temprano para cumplir con la hora de clausura.

Una de ellas ha sido Sandra Torres, del partido socialdemócrata Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), quien se dio un baño de masas en el municipio de Villa Nueva.

Ahí volvió a hacerse valer como la defensora de los más humildes del país, la que reactivará los viejos programas sociales y la que implementará otros nuevos para mejorar el acceso a los servicios básicos de la ciudadanía. La candidata “cercana”.

Con una llamada a “no más confrontación ni divisiones”, reiteró sus diversas ofertas electorales y se comprometió a construir en su primer año de Gobierno “300.000 viviendas para personas de escasos recursos”, reducir el tráfico, favorecer el primer empleo para los jóvenes y mayores de 40 años, y sacar al Ejército a la calle para fortalecer la seguridad la ciudadana.

Otro de los que ha aprovechado los últimos minutos para convencer a más de la mitad de los votantes que todavía están indecisos fue el candidato por la coalición PAN-Podemos, Roberto Arzú, pero a través de las redes sociales.

En esa interacción con sus seguidores, el hijo del expresidente Álvaro Arzú mostró su preocupación por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), cuyo papel cuestionó.

“Mi padre lucho un día en contra de estos canallas que han querido quitarnos nuestra soberanía y la independencia”, señaló en referencia a un caso de corrupción en contra la de Municipalidad que dirigió su padre y que supuestamente consistió en usar dinero público para financiar una campaña permanente de su formación, el Partido Unionista, y así asegurar su poder.

Edmond Mulet, del partido Humanista (centro), también envió un mensaje en sus redes sociales en contra de la corrupción, y Thelma Cabrera, del Movimiento por la Liberación de los Pueblos (MLP, izquierda), se encontró con sus adeptos por las calles de su departamento natal, Retalhuleu.

En un país conservador como Guatemala, uno de los candidatos que decidió pasar por la vicaría. El aspirante a la Presidencia por el partido Vamos, Alejandro Giammattei, acudió, pasada la hora de cierre de campaña, a una misa “de acción de gracias” en la Catedral Metropolitana.

Precisamente estos son algunos de los aspirantes punteros según las últimas encuestas. Torres lidera la intención de voto (20,2 %) y podría pasar a una segunda vuelta, el próximo 11 de agosto, según el sondeo publicado esta semana por el diario local Prensa Libre y realizado por Prodatos, que coloca como su más inmediato perseguidos a Giammattei, con un 14,4 %.

Los otros tres aspirantes con mayor probabilidad de colarse a segunda vuelta son el ex secretario general adjunto de la ONU Edmond Mulet, Roberto Arzú y la defensora de derechos humanos y activista maya mam Thelma Cabrera, con un “empate técnico” del 8,5 %, 8 % y 7,6 %, respectivamente.

Pero el dato más llamativo de ese sondeo, cuya muestra fue de 1.201 personas y que tiene un 2,8 % de margen de error, es que el 48 % de los guatemaltecos no sabe aún por quien votar en las elecciones del próximo domingo, una cifra alta a la que los aspirantes buscaban este viernes camelar.

Mientras los candidatos apuraban sus últimos actos, instituciones y entidades ultimaban los preparativos para la fecha clave. Entes de protección civil, ministerios, empresas de energía y agentes de la Policía Nacional Civil organizan todo para que las elecciones se celebren sin ningún tipo de incidente.

Aunque estos comicios, los novenos desde la apertura democrática en Guatemala, vuelven a estar ensombrecidos por las dudas del clientelismo político y varias entidades y organizaciones han presentado sus quejas.

Como la que este miércoles le entregó a la misión electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) el aspirante a la Presidencia por el partido Encuentro por Guatemala, Manfredo Marroquín, quien la interpuso la semana pasada ante el Ministerio Público y en la que denuncia “presuntas actividades de compras de votos en diferentes partes del territorio”.

También este viernes la Procuraduría de Derechos Humanos recibió una denuncia de que se estaban entregando “bolsas con víveres” a pobladores en el casco histórico de la capital, ante lo que el magistrado de conciencia pidió acciones de la Fiscalía y del Tribunal Supremo Electoral.

“Aprovecharse de la necesidad de las personas de escasos recursos mancilla su dignidad y vulnera sus derechos”, reiteró Jordán Rodas, el procurador de Derechos Humanos.

Patricia Pernas