HÍPICA PREAKNESS STAKES

Baltimore (EE.UU.), 19 may (EFE).- El jinete puertorriqueño John Velázquez vuelve a ser el centro de atención junto con el caballo Always Dreaming, favorito al triunfo en la carrera del Preakness Stakes, la segunda de la Triple Corona de la hípica estadounidense.

Después de la destacada victoria conseguida por ambos en el Derby de Kentucky, el potro de tres años se mantiene imparable sin que hasta el momento tenga un rival que pueda cortar la racha de cuatro triunfos consecutivos que ya tiene en su haber esta temporada.

Además de haber combinado las cuatro victorias con una distancia de 23 cuerpos y un cuarto, lo que muestra la gran superioridad en las competiciones que ha disputado.

La última gran victoria fue la que consiguió en el Derby de Kentucky, que superó a su inmediato seguidor, Looking At Lee, por dos cuerpos y tres cuartos, a pesar de que la legendaria pista del Churchill Downs estaba completamente mojada.

El objetivo de todo el equipo que trabaja con Always Dreaming es que este sábado, en el hipódromo de Pimlico, también pueda repetir la misma historia.

Sin embargo, cada carrera es un mundo diferente en el que pueden influir una gran número de factores, incluido las condiciones de viaje que haya tenido el caballo al desplazarse hasta Baltimore, las tácticas de sus nueve rivales que van a competir y también el factor suerte.

De momento, las apuestas ven a Always Dreming como el favorito que paga 4 de 5 ante la garantía que da el mantener en la monta a Velázquez.

Hasta los propios rivales reconocen que el ganador del Derby de Kentucky ha sido superior y no ha encontrado demasiada competencia.

“Always Dreaming no ha tenido que superar muchos obstáculos”, destacó Corey Lanerie, quien montará a Looking At Lee, segundo en el Derby de Kentucky. “Quizás sea así de bueno y no tenga problemas. Pero uno nunca sabe cuando luego ya estás en la pista”.

Después de tres días consecutivos de calor, el pronóstico para el sábado es de una temperatura más templada y cielos nublados.

Como siempre sucede con el ganador de la primera gran carrera de la Triple Corona, el objetivo que se establece de cara a las dos siguientes es completar el ciclo triunfal, algo que no es fácil de alcanzar.

La última vez que un caballo consiguió la gesta de la Triple Corona fue American Pharoah, hace dos años al convertirse en el primero en 37 años que gana el Derby, el Preakness y el Belmont.

“He estado en muchas carreras, y he perdido muchas carreras, así que sé que uno no puede confiarse demasiado”, admitió el entrenador Todd Pletcher. “Pero sí me siento muy bien por su desempeño”.

Always Dreaming saldrá desde el cuarto carril en el Preakness. Al lado tendrá a Classic Empire, el campeón de la carrera de 2016, con apenas dos años, pero que en el Derby de Kentucky acabó cuarto después de tener algunos problemas con la largada.

“Tenemos incluso más respeto por Always Dreaming”, admitió el entrenador de Classic Empire, Mark Casse. “Creo que será más difícil de vencer de lo que creíamos antes del Derby”.

Como campeón del Derby de Kentucky, Always Dreaming tendrá la atención de todos, en un grupo más pequeño de caballos -10 potros- y en una distancia más corta que hace dos semanas, sin que se sepa como va a reaccionar.

Sin embargo, la estrategia que adelantó Pletcher, consciente que su caballo será el objetivo a batir, incluirá el tener buena salida y dejarlo que corra con libertad hasta la primera curva.

Luego será Velázquez el que decida la manera de exigirle al caballo para que pueda dar el máximo, dependiendo de cómo vayan sus rivales.

Ni Velázquez ni Pletcher han ganado el Preakness Stakes durante sus brillantes carreras profesionales.

El jinete puertorriqueño lo ha corrido siete veces, y su mejor resultado fue un segundo puesto en 2011 con el ganador del Derby de Kentucky, Animal Kingdom.