EEUU CINE

Los Ángeles (EE.UU.), 13 sep (EFE).- El servicio de suscripción para ir al cine MoviePass desveló este viernes en una carta a sus usuarios que dejará de estar disponible a partir del sábado debido a problemas de financiación.

“En los últimos meses, MoviePass trabajó duro para relanzar su innovador servicio de suscripción y recapitalizar la compañía. Aunque fuimos capaces de relanzar el servicio para algunos suscriptores con una plataforma tecnológica mejorada, nuestros esfuerzos para recapitalizar la compañía no han sido exitosos hasta la fecha”, dijo el consejero delegado de la compañía, Mitch Lowe.

“Como resultado, nos duele informarles que desde las 8 de la mañana del este de EE.UU. del 14 de septiembre debemos interrumpir el servicio para todos los suscriptores actuales de MoviePass”, añadió en su escrito Lowe, que es también cofundador de Netflix.

Así termina la historia de MoviePass, un servicio de suscripción que causó sorpresa en Hollywood con su exitoso lanzamiento pero que, posteriormente, se ha visto afectado por numerosos problemas tecnológicos y de financiación que acabaron finalmente por hundir su apuesta.

Aunque fue fundada en 2011, MoviePass adquirió una gran popularidad a partir de agosto de 2017 cuando desveló un plan que, por 9,95 dólares de cuota al mes, permitía a sus usuarios ver una película al día en los cines de Estados Unidos.

Ese plan dejaba fuera de su alcance las películas en 3D, IMAX y otros formatos especiales.

Para los espectadores, el precio de 9,95 dólares al mes se convirtió en una oferta muy tentadora si se tiene en cuenta que en el segundo trimestre de 2017 el precio medio de una entrada en EE.UU. era de 8,95 dólares, de acuerdo con los datos de la Asociación Nacional de Propietarios de Cines.

El costo medio era, además, menor al que desembolsan los espectadores de grandes ciudades como Los Ángeles o Nueva York, donde la entrada supera de manera muy habitual los 10 dólares.

AMC, la mayor cadena de cines de EE.UU., reaccionó con muchísima dureza al desembarco de MoviePass y acusó a este servicio de no ser sostenible.

La idea de MoviePass era encajar en la mentalidad de una población joven ya acostumbrada a pagar cuotas mensuales por servicios como Netflix y Spotify.

Además, su objetivo era buscar beneficios en la venta de información personal y de hábitos de los espectadores, y aspiraba a llevarse un porcentaje de la taquilla o de los servicios de comida y bebida.

Sin embargo, los problemas financieros comenzaron a afectar gravemente a MoviePass, que en agosto de 2018 sustituyó su plan inicial por otro que permitía ver solo tres películas al mes.

La compañía continuó experimentando con diferentes fórmulas y precios sin dar con la clave que le permitiera ser rentable mientras sus usuarios iban abandonando la aplicación.

En junio de 2018, MoviePass aseguraba tener 3 millones de suscriptores, pero en abril de este año Business Insider dijo que el servicio ya solo contaba con 225.000 usuarios.

De cualquier forma, la aparición de MoviePass abrió el camino a la suscripción en el cine y a que cadenas como AMC y Cinemark ofrecieran servicios similares, pero a precios superiores, que han logrado mantenerse.