Filling Schools with Emotion

 

Hergit “Coco” Llenas

Directora Nacional de Acción Comunitaria Hispana

American Federation for Children

 

“No aprendemos solos, y para aprender algo hay que emocionarse”, explicó José Ramón Gamo ante la audiencia que asistió a un Ted Talk en la Universidad Rey Juan Carlos. El profesor Gamo es un experto en neurodidáctica y además es fundador de una organización dedicada a aplicar una metodología que combina la neurociencia con el arte de enseñar.

Los grandes avances tecnológicos de las últimas décadas han permitido comprender más a profundidad cómo opera el cerebro. Armados con este nuevo conocimiento, los maestros pueden aplicar métodos distintos a los encontrados hoy día en la mayoría de las escuelas del mundo.

Si entramos a un aula cualquiera, es muy probable que hallemos a un instructor brindando información, mientras los estudiantes la consumen pasivamente. A su vez, las actividades son repetitivas, mecánicas, memorizadas y llevadas a cabo, por lo general, de forma individual. Después, los niños vuelcan en un examen la información embutida y este examen es usado para medir cuánto saben. A este estilo de enseñanza se le conoce como enciclopedista.

¿Qué dice la neurociencia sobre esta metodología? Pues, que no funciona, ya que la atención, la motivación y la memoria se estimulan gracias a las emociones. Más allá, la neurociencia propone que el cerebro es un órgano social que requiere conectarse con los demás a través de la cooperación. Entonces, el “yo soy mejor estudiante que tú, porque terminé primero o saqué mejores notas”, las tareas realizadas en soledad, y todas las demás técnicas empleadas para aupar la competencia individual, construyen poco o ningún conocimiento.

Dice Gamo que, para construir el saber, los estudiantes deben ser enfrentados a problemas reales y hay que ponerlos a colaborar con otros compañeros. Así, juntos, buscarán soluciones e indagarán sobre las posibles respuestas.

De ahí que el enciclopedismo sea un dinosaurio y las escuelas que lo utilizan como método sean cuevas cavernícolas. Allí los estudiantes no adquieren las destrezas necesarias para resolver los problemas que estamos enfrentando en la sociedad y en el planeta. En consecuencia, debe haber un cambio.

Para que exista una revolución en la educación, primero tiene que haber una transformación en la docencia, lo que va a implicar que las acciones dentro de las aulas se modifiquen radicalmente. Valiéndose de la neurociencia y la neurodidáctica, tanto padres como maestros ahora pueden enseñar haciendo. Haciendo, en el cerebro se generan sustancias como la dopamina –entre otras- que nos emocionan. Con la emoción y desde la emoción y por la emoción nacen lo deseos de aprender. ¡Hay que llenar las escuelas de emoción!

 

Porque creemos que todos nuestros niños merecen tener acceso a una educación de alta calidad, nosotros promovemos y defendemos la Opción Escolar. Somos la American Federation for Children y estamos trabajando en Tennessee para crear más oportunidades educativas para nuestra comunidad. Visítenos en http://www.federationforchildren.org y/o escríbanos a CLLenas@FederationForChildren.org. Estamos para servirle.