ECUADOR PROTESTAS

Quito, 4 oct (EFE).- La ministra ecuatoriana de Gobierno, María Paula Romo, aseguró este viernes que se recupera la “normalidad” en varias provincias del país, afectado por protestas de transportistas ante la eliminación de los subsidios a los combustibles, en el marco de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“La jornada empezó con vías aún cerradas pero también provincias que recuperan la normalidad”, aseguró la ministra en su perfil de Twitter, en el segundo día de protestas de los transportistas.

Por esa misma vía informó de la detención esta mañana por parte de la Policía del dirigente del transporte “Jorge Calderón por el delito de paralización de servicio público. Será puesto de inmediato a órdenes de la justicia”, señaló.

Y en su mensaje en la red social, la funcionaria adjuntó una fotografía del dirigente del transporte dentro de un automóvil, así como el artículo del Código Integral Penal (COIP) relativo a la paralización de servicios públicos, penada con prisión de 1 a 3 años.

Previamente, la Fiscalía General del Estado había informado de la detención en el sur de Ecuador de dos dirigentes del sector del transporte, que protestaban por la subida del precio de los combustibles.

En su perfil de la red social Twitter, la Fiscalía indicó que durante la madrugada fueron detenidos para ser investigados Mesías V., secretario general del Sindicato de Chóferes de la provincia del Azuay, y Manolo S., presidente de la Cámara de Transporte de la ciudad andina de Cuenca, “por presunta paralización de servicio público”.

Por su parte, la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) denunció la “arbitraria detención de Marlon Santi por la Policía Nacional”, y añadió que “junto a Jairo Gualinga, dirigente de Juventud de la Conaie, y dos jóvenes universitarios, serán trasladados a la cárcel de Putuimi para la posterior Audiencia de flagrancia”.

“Desde Confeniae (otra organización indígena) expresamos nuestro repudio a los actos represivos de la policía y el ejército, y la política de criminalización de la lucha y la protesta social de la Ministra del Interior, María Paula Romo, y el Presidente Lenin Moreno”, señalaron.

Las detenciones se produjeron en momentos en que en Ecuador rige el estado de excepción decretado el jueves por el jefe de Estado, Lenín Moreno, para cautelar la seguridad ciudadana y evitar el caos.

Al término del primer día de protestas, Romo informó de la detención de cerca de 200 personas, en su mayoría en la ciudad costera de Guayaquil (suroeste) donde hubo saqueos.

La ministra apuntó que las fuerzas de seguridad arrestaron a 195 sospechosos, de los que 150 fueron detenidos en Guayaquil, “en su mayoría asociados al robo y vandalismo”.

“En este tipo de actos no está en discusión el subsidio (a los combustibles) o la reforma laboral”, afirmó Romo antes de subrayar que son hechos “plenamente delictivos”.

En diferentes sectores de Guayaquil, capital económica de Ecuador, se produjeron altercados y saqueos a comercios y establecimientos públicos ante la incapacidad de las fuerzas de seguridad de garantizar el orden, lo que obligó a numerosas tiendas a cerrar para evitar robos masivos.

Este viernes y ante la paralización del transporte por segundo día consecutivo, la ciudadanía buscaba mecanismos para movilizarse, además de los vehículos municipales, y las camionetas particulares que llevaban a gente amontonada en sus cajones.

Por su parte, el Centro de la Industria Láctea (CIL) expresó en un comunicado su rechazo a todo tipo de paralizaciones, pues “Ecuador necesita trabajar y no entorpecer la producción que sustenta el trabajo de miles de productores y afecta directamente a millones de ecuatorianos”.

Añadió que aceptan “con responsabilidad los impactos que las medidas implican para el sector productivo”.

“Consideramos que son adecuadas para eliminar las distorsiones en la economía y garantizar los recursos para servicios básicos y protección a todos los ecuatorianos. Es el momento de arrimar el hombro, superar dificultades y trabajar juntos para incrementar la productividad y fomentar la demanda de productos lácteos competitivos”, indicó.