PANAMÁ ELECCIONES

Panamá, 12 ago (EFE).- El excanciller panameño Rómulo Roux se convirtió hoy en el candidato presidencial y nuevo líder del opositor Cambio Democrático (CD) y se impuso el reto de lograr la unidad, en medio de la división que vive el partido fundado por el encarcelado exgobernante Ricardo Martinelli (2009-2014).

Roux obtuvo una holgada victoria este domingo en unas primarias inéditas -por ser las primeras organizadas por el Tribunal Electoral- que consideró como una “continuación del proceso de renovación” del CD que lo llevó a otro cómodo triunfo en enero pasado.

El que fue canciller de Martinelli entre agosto de 2012 y febrero de 2013 le arrebató entonces en unas internas la presidencia del partido al exgobernante, que la había ejercido desde que fundó la organización hace 20 años.

“En las primarias quedan muertos y heridos y hay que recoger a las personas que en un momento dado no nos apoyaron, eso no tiene ninguna relevancia (a partir de ahora), nosotros haremos el llamado a la unidad, sumaremos a todos los que quieran formar parte de este proyecto de cambio para el 2019”, declaró el excanciller después de que el Tribunal Electoral lo declaró virtual ganador del proceso.

El también exministro de Asuntos del Canal, de 53 años, reiteró que “todos los miembros” del CD “son importantes para lograr” el objetivo de obtener el poder en el 2019 para “cambiar este país otra vez”, por lo que seguirá “trabajando” para “llegar unidos” a esa meta.

“Todos los miembros del partido, incluyendo su fundador, incluyendo las personas que hoy en día nos adversaron son importantes para ese triunfo” del 2019, reiteró.

El principal contrincante de Roux fue el exministro de Seguridad José Raúl Mulino, que obtuvo poco más del 29 por ciento de votos, frente a más de 64 por ciento de Roux, y quien tras reconocer el triunfo del excanciller reiteró que no lo apoyará en el 2019.

A lo largo de la campaña Mulino atacó a Roux tildándolo de “traidor” y de ficha del actual gobernante de Panamá, Juan Carlos Varela, un antiguo aliado electoral de Martinelli, de quien fue vicepresidente.

“Mantengo mi presencia política en Cambio Democrático porque tengo un 30% de caudal político que creyó en mí y que no optó por la tendencia varelista dentro del partido”, dijo Mulino.

A juicio de analistas consultados por Efe, Mulino se presentó ante el partido como “el heredero del fundador”. Este domingo cuando ejerció el voto, lo hizo en medio del grito de sus simpatizantes, que clamaban: “viva Ricardo Martinelli, viva José Raúl Mulino”.

Pero la presidenta del Parlamento y secretaria general del CD, Yanibel Ábrego, que respalda a Roux, salió al paso a las versiones sobre el respaldo de Martinelli a Mulino y dijo que no permitirá que triunfe el divisionismo en el partido.

“Ricardo es una persona que no se ha metido en esto (de la primaria presidencial) y ha permitido que la membresía del CD hoy, de manera democrática, escoja a su líder máximo, y eso debe ser respetado por todos”, afirmó la presidenta del Parlamento, de 71 escaños, con el CD como segunda fuerza con 24 diputados.

El analista político Renato Pereira dijo a Efe que Mulino “se está aislando del partido” al proclamar que no apoyará a Roux en los comicios de 2019, y opinó que ese discurso divisionista no prosperará.

“Dudo que el casi 30 por ciento que le ha apoyado vaya a seguir esa directriz, se van a sumarse al patriotismo por el partido y sin duda ese llamado no va a ser atendido. Prácticamente (Mulino) se declara caballo de troya dentro del CD”, señaló Pereira.

Recalcó que desde que se instauró la democracia en Panamá tras la caída de la dictadura en 1989, con el derrocamiento del general Manuel Antonio Noriega como resultado de una invasión estadounidense, se ha vuelto “regla” que las elecciones las gana la oposición.

“Eso significa que el CD y el Partido Revolucionario Democrático (PRD) son los llamados a ganar” en el 2019, de allí la importancia del triunfo de Roux, añadió Pereira.

El CD entró en crisis cuando Martinelli, alegando una persecución política de Varela, huyó del país el 28 de enero de 2015, cuando el Supremo le abrió la primera de una decena de causas penales.

Una de esas causas es por supuestas escuchas ilegales, por la que está detenido en una cárcel de mínima seguridad en las afueras de la capital desde el pasado 11 de junio, el día que fue entregado por Estados Unidos, donde estuvo un año preso, en razón de un pedido de extradición por este caso.