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¿Por qué la asignación de una escuela basada en su código postal le puede perjudicar?

 

Why Is It that an Assigned School Based on Your Zip Code Can Really Hurt You?

 

Hergit “Coco” Llenas

Directora Nacional de Acción Comunitaria Hispana

American Federation for Children

 

En una de mis vidas anteriores fui vendedora de bienes raíces. Mis clientes solían ser primeros compradores cuyo ingreso era, en muchos casos, correspondiente al salario de una familia de clase media baja. En más de una ocasión, mis clientes con hijos en edad escolar me llegaron a proponer que les encontrara cualquier cosa dentro del marco del precio que estaban dispuestos a pagar. Es decir, cualquier cosa/casa siempre y cuando estuviera ubicada en una dirección a la cual le correspondiera una escuela destacada por su alto rendimiento académico. Entonces, en vez de ir a las páginas web donde se encuentran los motores de búsqueda que sirven a los profesionales del mundo inmobiliario, me iba a las páginas del distrito escolar a estudiar los reportes hechos sobre el rendimiento de las escuelas. Enviaba los enlaces a estos padres y dejaba que ellos eligieran en qué zona de la ciudad comprarían. Tristemente, muchos tenían que claudicar el sueño de una casa y conformarse con un apartamento en un barrio “fino”, léase MUY residencial. Otros, se conformaban con una casa cómoda, aunque a cambio tuvieran que contentarse con una escuela menos mala, pero no necesariamente excelente.

Y esto era así porque las escuelas eran premiadas con cinco estrellas o consideraras tipo “A” (o cualquier otro tipo de métrica empleada para determinar el valor del desempeño escolar). La mayoría de estas escuelas consideradas muy buenas parecían estar localizadas lejos de los vecindarios pobres y dentro de comunidades formadas por familias más pudientes. Llegados a este punto, quizás, me pregunté: ¿Y por qué?, ¿por qué están las escuelas con mejores recursos ubicadas en las zonas donde viven aquellos que gozan de mejores salarios e ingresos?

No hay que ser un genio para deducir que debería ser lo contrario: allí donde existe una necesidad más grande, debería haber escuelas con mayor cantidad de recursos. No obstante, ese NO es el caso. Y les explico la razón.

Para subvencionar a las escuelas públicas existen fórmulas que especifican quién aporta y de dónde salen los fondos. Las tres fuentes principales para mantener el costo de correr una escuela pública son: el gobierno estatal, valiéndose del presupuesto asignado a las escuelas en cada estado; el gobierno federal y finalmente el condado. El condado recauda fondos a través de la recolección de impuestos sobre la vivienda.

Ahora bien, un ciudadano que vive en un vecindario donde el precio promedio de las casas es de medio millón de dólares ($500,000), pagará un porcentaje más alto de impuestos que otro ciudadano cuya residencia esté valorada, digamos en $175,000. De ahí que, la porción de impuestos que recauda el condado para mantener la escuela pública en un lugar caro SIEMPRE será más alta que la porción de impuestos pagados por residencias ubicadas en barrios de gente trabajadora, o sea clase baja o media-baja.

Como resultado de esta fórmula, se crea un tipo de segregación en función de la condición socio-económica de las familias. Aquellas que tienen, aportan y reciben mucho; mientras que las que no tienen para aportar mucho, reciben poco. En otras palabras, hay igualdad, porque la fórmula es aplicada a todos por igual, pero no hay EQUIDAD.

Por definición, equidad significa “dar a cada uno lo que se merece en función de sus méritos o condiciones” y también “cualidad que consiste en no favorecer en un trato a una persona perjudicando a otra”.

En vista de que la fórmula es la fórmula, y eso no ha podido -hasta la fecha- cambiarlo nadie, las familias de bajos recursos están destinadas a nunca romper con las cadenas de la desigualdad económica, siendo condenadas a mandar a sus hijos a escuelas de mediocre desempeño educativo. Y es por esa razón que su servidora y The American Federation for Children creen y luchan por defender opciones escolares para todos. A fin de que todos, sin importar cuánto dinero posean, puedan tener acceso a una educación de alta calidad independientemente del código postal donde vivan.

 

 

Porque creemos que todos nuestros niños merecen tener acceso a una educación de alta calidad, nosotros promovemos y defendemos la Opción Escolar. Somos la American Federation for Children y estamos trabajando en Tennessee para crear más oportunidades educativas para nuestra comunidad. Visítenos en http://www.federationforchildren.org y/o escríbanos a CLLenas@FederationForChildren.org. Estamos para servirle.

 

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