MALASIA CHILE

Kuala Lumpur, 24 oct (EFE).- El juicio contra dos chilenos juzgados por presunto asesinato en Malasia, donde este crimen se castiga con la pena de muerte, continuará en noviembre después de que la Fiscalía no se pronunciara hoy sobre la propuesta de rebajar los cargos.

La abogada defensora, Venkateswari Alagendra, indicó a Efe que es “poco probable” que alcancen un acuerdo, por lo que “lo más seguro” es que el proceso siga su curso.

En la última vista la defensa solicitó modificar el cargo de asesinato, al entender que no se sostiene por las pruebas ni los testimonios presentados hasta ahora en el juicio.

Durante la vista de hoy en un tribunal de Kuala Lumpur, el juez emplazó a ambas partes a acudir el día 14 de noviembre para proseguir con la declaración de testigos, entre ellos el jefe de la investigación.

Además, la acusación contará con el día 15 y la tarde del 28 de noviembre, antes de concluir su turno.

Los chilenos Fernando Candia, de 30 años, y Felipe Osiadacz, de 27, están acusados de asesinar a un malasio tras una trifulca en un hotel de Kuala Lumpur, pero ellos se declaran inocentes y alegan que actuaron en defensa propia.

Los acusados se encontraban de vacaciones en agosto de 2017 cuando ocurrieron los hechos y fueron detenidos.

Según su versión, entre la noche del día 3 y la madrugada del 4 de agosto de 2017, estaban con un amigo en Changkat Bukit Bintang, un popular lugar de ocio nocturno de la capital malasia, cuando Osiadacz decidió volver al hostal, Candia optó por buscar una discoteca y el tercero quiso comer algo.

Candia no encontró ningún local abierto y decidió regresar al hostal, donde ya se encontraba Osiadacz, y en el camino se tropezó con la víctima, Yusaini Bin Ishak, que ha sido descrito en el juicio como un hombre vestido de mujer.

El chileno contó que Yusaini le ofreció sexo y que, al ser rechazado, le siguió hasta el hostal mientras le pedía dinero.

En el hostal Candia se encontró con Osiadacz, intentaron calmar a Yusaini, que se volvía cada vez más agresivo, y pidieron al recepcionista que llamara a la Policía.

Según los acusados, la víctima les atacó y en medio del forcejeo se rompió un espejo, por lo que decidieron inmovilizarla en el suelo hasta que llegó un policía.

Yusaini, quien había consumido drogas esa misma noche tal y como corroboraron los forenses, falleció asfixiado, algo de lo que los chilenos dicen que no se dieron cuenta hasta más tarde.