Recommendations for Latin American Films: Coco (2017)

 

Por Vania Barraza Toledo

Profesora de español en la Universidad de Memphis

 

Buena parte de nuestra identidad se forma a través de los recuerdos que formamos a lo largo de nuestra vida. En este sentido, sabemos quiénes somos gracias a nuestras memorias, memorias no sólo individuales sino también compartidas con aquellas personas que han estado con nosotros. La película animada Coco, codirigida por Lee Unkrich y Adrián Molina, explora la transmisión de la memoria familiar en las aventuras protagonizadas por el pequeño Miguel Rivera –en la voz de Anthony González– quien, por accidente, ingresa al más allá, el día en que se recuerda a los seres queridos.

En este contexto, la historia se desarrolla durante la conmemoración del Día de los Muertos, tradición mesoamericana que reúne creencias, cosmovisiones y ceremonias prehispánicas y europeas. Como es sabido, la festividad se celebra el 1 y 2 de noviembre, fecha que el calendario católico consagra como el Día de Todos los Difuntos y Todos los Santos, respectivamente.

La costumbre se origina desde antes de la llegada de los españoles a la región, por cuanto culturas como la nahua (mexica o azteca), huasteca o maya llevaban a cabo distintos ritos que honraban a las personas fallecidas. Entre aquellas prácticas y pensamientos que se han traspasado hasta el presente, se encuentran la presentación de ofrendas, la visita a los cementerios y la creencia popular de que las almas de los difuntos regresan de la ultratumba para estar con sus parientes. En Coco, el viaje es a la inversa, pues es el niño quien realiza una visita a sus ancestros desaparecidos y, de paso, reconcilia antiguas divisiones familiares.

Somos en la medida que se nos piensa y Coco es un homenaje a la vida, la inocencia y la memoria como resistencia al olvido. Por tal motivo, esta película producida por Pixar y distribuida por la compañía Walt Disney apela tanto a grandes y pequeños, pues todos tenemos y/o seremos recuerdo de alguien.

 

ENGLISH:

 

©2017 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

Our identity is shaped, in part, through the memories that we form throughout our lives. In this sense, we know who we are thanks to our individual and our shared memories. Coco, an animated film, co-directed by Lee Unkrich and Adrian Molina, explores the passing on of family memories in the adventures of the young boy Miguel Rivera – in the voice of Anthony Gonzalez – who, by accident, enters the afterworld, the day we remember our loved ones.

In this context, the story takes place during the celebration of the Day of the Dead, a Mesoamerican tradition that brings together beliefs, worldviews and pre-Hispanic and European ceremonies. As well known, the festivity is observed on November 1st and 2nd, a date that the Catholic calendar sanctifies as the All Saints’ Day and All Souls’ Day, respectively.

The custom arose before the arrival of the Spaniards to the region, since cultures like the Nahua (Mexica or Aztec), Huasteca or Maya carried out different rites that honored the departed ones. Some of those practices and thoughts have been transmitted to the present, including the presentation of offerings, the visit to the cemeteries and the popular belief that the souls of the deceased return from the afterlife to be with their relatives. In Coco, the journey is the reverse, as a child visits his ancestors, reconciling old family divisions in the journey.

We are who we are, providing the fact that we are thought of and Coco is a homage to life, innocence and memory as resistance to oblivion. For this reason, this film produced by Pixar and distributed by Walt Disney Pictures appeals to both big and small audiences because we all have remembered ones and/or we will be remembered by someone.

 

©2017 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

 

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