Angela StancilChurch HealthCollaboratorsHealthHuman InterestMid-South

Si tienes cáncer, no te quedes sola(o) en la batalla. ¡Nosotros te ayudamos!

 

If You’re Fighting Cancer, Don’t Go It Alone

 

Por/By Church Health

 

El médico me llamó personalmente para darme la mala noticia.

“Su biopsia confirma que tiene cáncer de seno”, me dijo por teléfono. Mis peores temores fueron confirmados.

Durante 3 semanas, había estado esperando que el bulto en mi seno fuera algo más y no lo que mi corazón me decía. Ni siquiera le había dicho a mi esposo que había ido al médico.

Sin embargo, allí estaba yo, a los 43 años, con una profesión en medicina, un trabajo a tiempo completo y tres niños.

Mi esposo y yo buscamos estadísticas de supervivencia para mi tipo de cáncer de seno en la Etapa 3. Aparentemente, yo sólo tenía un 50% de probabilidad de supervivencia en los próximos 5 años. Pues eso fue hace 16 años.

Cuento esta historia porque algunas de ustedes pueden estar enfrentando la aterradora realidad de tener cáncer de seno en este momento. Te animo a que te comuniques con tu familia, tus amigos, tus compañeros de trabajo, los miembros de tu iglesia.

Yo no superé ese momento de mi vida estando sola en la batalla contra el cáncer. Algunos de mis pacientes llamaron e hicieron citas conmigo, y no porque estuvieran enfermos, sino porque querían ver cómo estaba yo; estaré eternamente agradecida por el ánimo que me dieron y sus amables sonrisas, incluso cuando perdí todo mi cabello. También llamé a mis amigos para que me acompañaran a mis tratamientos de quimioterapia, a las citas con el médico, a llevar a mis hijos a sus actividades escolares, a preparar comidas para mi familia. Aprendí cuál era el verdadero significado de comunidad y por qué nosotros, como seres humanos, nos necesitamos unos a otros.

Si tú o alguien que amas está luchando contra el cáncer, busca ayuda. No lo hagas sola(o).

 

ENGLISH:

 

The doctor called me personally to tell me the news.

“Your biopsy confirms you have breast cancer,” she said on the phone. My worst fears were confirmed.

For 3 weeks, I had been hoping that lump in my breast was something else, something besides what I knew in my heart it was. I hadn’t even told my husband about the doctor’s appointment.

Yet there I was, at age 43, with a full-time medical practice and three kids still at home. My husband and I looked up survival statistics on my type of breast cancer at Stage 3. Apparently, I had only a 50% chance of surviving the next 5 years. That was 16 years ago.

I tell this story because some of you may be facing the scary reality of breast cancer right now. I encourage you to reach out to your family, your friends, your co-workers, your church members.

I did not get through that time in my life by going it alone. Some of my patients called and made appointments with me, not because they were sick, but because they wanted to check on me; I will be forever grateful for their encouragement and kind smiles, when I lost all my hair and looked and felt like a bowl of cold gravy. I also called friends to go with me to my chemo treatments, my doctor’s appointments, to take my kids to their school activities, to cook meals for my family. I learned the true meaning of community and why we as humans need each other.

If you or someone you love is fighting cancer, reach out for help. Don’t go it alone.

 

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