CasaLuz Keeps Making a Big Impact on the Hispanic Community in Memphis

 

Por Inés Negrette

Fundadora y directora ejecutiva de CasaLuz

 

CasaLuz nació de una gran injusticia. Como defensora de los derechos de las víctimas hispanas de crimen, he sido ofendida, amenazada y castigada en esta ciudad por hacer lo correcto, por ser la voz que mis clientes no tienen. En julio del 2015, un grupo de mujeres tomó la decisión de eliminar la posición que yo tenía como directora de un programa de asistencia para víctimas inmigrantes de violencia doméstica y asalto sexual. Esa decisión dejó a cientos de mujeres y hombres, víctimas de crimen, vulnerables y sin la ayuda o asistencia que estaban recibiendo, y las consecuencias dentro de nuestra comunidad hispana fueron devastadoras. Después de esa decisión, ellas pensaron que me habían enterrado; pero Dios tenía otros planes, y gracias al apoyo de la comunidad hispana, CasaLuz abrió sus puertas en mayo del 2016. Desde entonces CasaLuz ha recibido fondos del Departamento de Justicia, de la Ciudad de Memphis, de Planned Parenthood y de la Fundación de Abogados de Memphis; además de la recaudación de fondos a través de eventos a beneficio de nuestra organización.

CasaLuz es la primera y única organización sin fines de lucro que exclusivamente sirve a la comunidad hispana, y cuya misión es prevenir y reducir la violencia doméstica, promover la igualdad de acceso a la justicia y otros servicios sociales y legales. CasaLuz adopta un enfoque holístico a fin de promover la sanación y el bienestar, para luego lograr vivir una vida libre de miedo y violencia. Todos nuestros servicios son confidenciales y gratuitos incluyendo abogados y consejerías individuales.

“La violencia doméstica es un problema tan serio y dañino en las comunidades latinas como lo es en otros grupos étnicos y raciales. Sin embargo, las latinas (y los hombres latinos también) se enfrentan a obstáculos y desafíos particulares para abordar la violencia doméstica y requieren servicios y recursos específicos cultural y lingüísticamente para abordar adecuadamente el problema. La escasez de personal bilingüe y bicultural en los refugios, en los departamentos de policía, en los tribunales y en todo el continuo de servicios, impide el acceso y los servicios adecuados para las sobrevivientes latinas y sus familias”. (http://www.dvalianza.org/news/127-domestic-violence-in-latino-communities.html)

Algunas de las barreras que enfrentan las víctimas son: no hablar inglés, no tener familiares en el país, no saber adónde solicitar ayuda, miedo a la policía, falta de confianza en el sistema judicial, no conocer sus derechos, miedo a perder la custodia de sus hijos, temor a ser deportada(o).

 

Estadísticas:

* “1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 4 hombres en los Estados Unidos han experimentado violación, violencia física y/o acoso por parte de su pareja en su vida”.

* “Cada 9 segundos en los EE.UU. una mujer es agredida o golpeada”.

* “Las mujeres inmigrantes casadas experimentan mayores niveles de abuso físico y sexual (59,5%) que las mujeres inmigrantes solteras (49,8%)”.

* “El 95% de las víctimas de violencia doméstica son mujeres”.

* “El 48% de las latinas en un estudio informó que la violencia de su pareja contra ellas había aumentado desde que emigraron a los Estados Unidos”.

 

Desde su apertura, CasaLuz ha asistido a un total de 223 clientes nuevos -además de los casos ya abiertos-, y les hemos brindado esperanza hacia una nueva vida libre de violencia, impactando así positivamente no sólo el futuro de nuestros clientes y sus hijos, sino de toda nuestra comunidad. No podemos olvidar que, si no ayudamos a un inmigrante a romper el ciclo del abuso, el ciclo se repetirá por sí mismo y sus hijos tendrán un alto potencial de convertirse en víctimas y abusadores, lo cual afectará negativamente no sólo a la comunidad hispana y futuras generaciones, sino a nuestra ciudad en general.